Hay canciones que se escuchan también con el corazón
Los pasillos del campamento transitorio Pedro Fontes se llenaron de recuerdos, sonrisas y mucha vida. Al ritmo de boleros, baladas y merengues de la Fundación Las Abuelas de Cruz Gómez, nuestros abuelos y abuelas protegidos volvieron a abrazar la alegría de sus mejores años.
«Me hicieron regresar a mis tiempos, cuando tenía veinte años. Fue un momento increíble», manifestó con gran emoción y con la mirada iluminada, Don José Ángel Noda. Y de eso se trata: devolverles todo el amor que le han dado a nuestra Patria.
El Estado venezolano reafirma que la atención a nuestros adultos mayores va más allá del cuidado físico; la música también es medicina para el alma y el esparcimiento es un derecho que debemos celebrarlo día a día.
